25 ene. 2010

Por Alejandro Contreras

Enrique (Antonio de la Torre) ha vuelto a recuperar los kilos que perdió gracias a un milagroso producto adelgazante que le hizo millonario y un rostro conocido. Aunque a su novio Alex (Raúl Arévalo) no lo ve necesario, a Sofia (Leticia Herrero) le gustaría perder esos kilos de más para su inminente boda con él. Andrés (Fernando Albizu) necesita perder peso para no continuar la tendencia familiar de morir antes de los 50s por todos los problemas médicos reportados por su sobrepeso. Leonor ha visto como su vida sedentaria sin su pareja, que por motivos de trabajo estará un año en Estados Unidos, le ha hecho redondear tanto su figura que teme ser rechazada por su pareja a la vuelta. Todos ellos acuden a un nuevo grupo de terapia con Abel (Roberto Enríquez). No acuden para adelgazar sino para encontrar los motivos que les ha llevado a ese sobrepeso.

Gracias a la fantástica AZULOSCUROCASINEGRO/06, Daniel Sánchez-Arévalo sabía que su segundo largometraje iba a llegar a más gente, y la iban a mirar con lupa. Siendo consciente de esto, Daniel no ha cogido el camino fácil y se ha querido arriesgar con una película coral con cinco tramas principales que mezclan comedia y drama. Además, el proyecto requería que el actor principal se implicara tanto en la película que tendría que sufrir una variación drástica de peso después de haber engordado cerca de 30 kilos. Aunque inicialmente sólo Antonio de la Torre iba a sufrir esta variación de peso tan brutal, la debutante Leticia Herrero decidió acompañarle en esta aventura.

Tal vez ahora se le exija más que en su primer largo, pero es cierto que hay muchos peros en esta película: personajes algo inverosímiles (cuesta creerse a la pareja de novios tan católicos), un personaje protagonista que está algo desdibujado (sus apariciones "delgados" parece que lo han cambiado por un clón de Pablo Motos), a ratos la mezcla de comedia y drama no casa tan bien como podría esperarse, y un final endeble (con una aparición fantasmagórica mal resuelta). Pero todos esos peros están compensandos por un montón de personajes muy bien planteados y una caterva de secundarios que son "protagonistas" de sus tramas, y en el fondo unas cuantas historias que interesan.

Los motivos que llevan a los personajes al sobrepeso son tan cotidianos que seguro que cualquier que ve la película se ve reflejado en alguna de las tramas. Ese y un gran trabajo interpretativo de casi todos los actores, son el punto fuerte de la película. De las chicas sobresale la debutante Leticia Herrero, aunque también habría que nombrar a Verónica Sánchez que borda su papel (y menos mal, porque ya atesoraba unos cuantos resbalones en el cine, por ejemplo La Chispa de CAMARÓN/05). Al contrario que Verónica, Pilar Castro no está muy fina con un personaje más caricaturesco que real.

De los chicos sobresale Fernando Albizu, al que le sienta como un guante su personaje y lo hace fenomenal. Más dificil lo ha tenido Raúl Arevalo con un personaje que es a priori poco creíble, y que su buen hacer consigue sacarle algo de valor a un papel algo flojo. Los peros de la película se perdonarían si el personaje principal tuvieran más empaque. Antonio de la Torre, cuyo sacrificio físico hay que valorarlo, parece que interpreta dos personajes distintos según el peso que tiene en ese momento, y a ratos es algo desigual: hay momentos de interpretación vanal y vacía, juntos a otros llenos de intensidad y realidad.

No hay que considerar GORDOS/09 como un resbalón, sino como una película arriesgada dentro de la trayectoria de alguien que está destinado a hacer grandes películas. El director consigue que los actores se entreguen a sus personajes sin importarles los desnudos, las variaciones drásticas de peso o las implicaciones emocionales. Esa generosidad de ambos no da como resultado una excelente película, pero si una buena película que os recomiendo que veaís.

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