5 ene. 2009


En 1978 Harvey Milk no era un supervisor más en la ciudad de San Francisco: era la primera persona abiertamente gay elegida para ocupar un cargo público en USA. Consciente de que no es para todos una figura cómoda, y temiendo por su vida, decide grabar en cinta un mensaje por si ese fatal acontecimiento sucede.

Para aquellos que hayáis visto la película, podréis pensar que Gus Van Sant ha inventado un recurso como el de la propia narracción de su vida para vertebrar la historia, pero no es así. El propio Harvey Milk dejó grabado ese tremendo mensaje que finalizaba con ese "If a bullet should enter my brain, let that bullet destroy every closet door". Ahí se resume la grandeza de esta figura política, no en lo alto que llegó en su carrera política (que no llegó a ser ni tan siquiera alcalde), sino que enseñó a una minoría como la homosexual que tenía que implicarse políticamente para sobrevivir.

Esta película nos llega tarde en muchos aspectos: seis años después de la muerte de Harvey Milk en 1978, Rop Estein dirigió el documental THE TIMES OF HARVEY MILK/84 que fue premiado con el Oscar al mejor documental. Gus Van Sant ha tardado más de 15 años en darle forma a esta biografía. Además llega tarde para concienzar a los votantes californianos sobre la horrenda Proposición 8 que ya ha sido aprobada.

Gus Van Sant se ha centrado en la vida de Harvey en los años de carrera política, obviando su interesantísima vida anterior: su vida en la marina, en Nueva York, su boda con esa amiga lesbiana, su relación más larga o ese novio que no paraba de amenazarle con suicidarse. Tras visionar esta película caes en la cuenta que el mensaje social y político que transmite eclipsa la vida personal. Las pretensiones didácticas han podido con el relato completo, que hubiera sido más difícil de digerir para cierto público. Personalmente, en lo momentos más "personales" ha sido dónde la película más me ha gustado, en particular en las escenas con Scott (James Franco): la del metro, el yoghourt o la de la cena-despeja-trabajo... son de esos que se quedan en la memoria emocional.

El trabajo de Sean Penn no tiene nombre: un narrador excelente con un discurso final de poner los pelos de punta, una contección que le era requerida y pequeños detalles que lo dibujaban como el personaje al que ha conseguido reproducir. Nadie pone en duda que estará nominado al Oscar por este trabajo. Aunque podría no ser el único ya que hay una serie de secundarios que están de dulce: Josh Brolin como su terrible rival político; Emile Hirsch en un nuevo cambio de registro que suma más a uno de los actores jóvenes más prometedores, y sin olvidarme de mi debilidad en esta película: James Franco. Crece la cinta en cada escena en la que él aparece, dotando a su personaje de un magnetismo animal y de una clara homosexualidad sin ningún amaneramiento. Dieguito Luna al menos no estropea la historia.

Durante los meses previos a ver BROKEBACK MOUNTAIN/05 me moría por verla, y tras hacerlo, me quedé algo decepcionado. A los pocos días, la volvé a visionar y descubrí la maravillosa película que era. Lo mismo me ha ocurrido con MILK/08. Es una gran película aunque no estoy aún muy seguro que sea una de las 5 mejores del año. Lo que sí estoy seguro es que todos debéis de verla.

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