6 sept 2011



Por Alejandro Contreras.
  
¿Por qué creo que LA PIEL QUE HABITO (2011) es una película decepcionante? Pues en esta crítica voy a desarrollar punto por punto porque he llegado a la misma conclusión que Carlos Boyero, el crítico de El País que tanta caña le da al manchego. Iba dispuesto a ver la nueva película de Pedro Almodóvar con ganas de desquitarme del mal sabor de boca que me dejó LOS ABRAZOS ROTOS (2009), pero por desgracia no ha sido así.


Hasta en los carteles se anuncia la película con un secreto que piden a los espectadores que no desvelen. La película es una adaptación de la novela Tarántula de Thierry Jonquet, y en estos tiempos que corre iba a ser una tarea casi imposible que no se desvelara. Pero claro si ya en la sinopsis oficial se puede vislumbrar y el propio Pedro Almodóvar lo terminó contando en las múltiples entrevistas que ha ido concediendo para “cebar” la película. No se puede discutir  las buenas artes de Pedro como publicista, lástima que últimamente como director no esté a la altura. Tal vez porque crea unas expectativas tan altas que no consigue cumplir.



A partir de esa novela al que él le ha dado una capa “españolizando” la historia, ha creado un guión con sucesivos saltos en el tiempo. Tal vez demasiados. Aunque cada salto tiene su correspondiente rótulo para que no nos perdamos, no se nota el paso del tiempo en algunos de los personajes protagonistas y despista a la hora de seguir el hilo argumental. Creo que la forma de barajar las tres tramas (la actual, la de hace 12 años y la de hace 6 años) se ha equivocado y en lugar de darle aire a la película, lo que consigue es molestar con tanta interrupción y sin dar tiempo a que la historia repose lo suficiente.




Da la sensación por el resultado final que estaba más interesado en mostrarnos unos fotogramas muy trabajados que en desarrollar una historia que traspase la pantalla. El trabajo de José Luis Alcaine con la fotografía es impecable como la gran banda sonora que firma Alberto Iglesias. Lastima que no empasten en la película, que la música aparezca a destiempo y no consiga emocionar, y que a pesar de que los diálogos no son muy abundantes sea una película más interesante de ver que de escuchar. Como en otras ocasiones vuelve a meter un videoclip en mitad de la película, esta vez de Concha Buika, sin que tenga mucho sentido en la historia.

Carente de emoción, ni en lo emocional pero tampoco en lo terrorífico. La piel que habito (2011) me dejó completamente frío. Me cuesta creer que alguien se pueda escandalizar con la historia que se presenta, porque no encuentro nada transgresor o novedoso en lo que cuenta. O será que ya se han olvidado que películas como Juego de lagrimas (1992) que incluso llegaron a la ceremonia de los Oscars llevan estrenadas casi 20 años. Si ésto es lo que  Almodóvar entiende por terror, ¿qué le parece películas tan monstruosas como A SERBIAN FILM (2010)? Sí que hay sexo en la película, en su mayoría no consentido, que ha rodado de manera muy parca (mucho más creativos fueron los polvos de Penélope Cruz en Los abrazos rotos (2009)).



Es una pena que tras el gran trabajo que hizo Antonio Banderas en Átame (1990), trabajo que se merecía mucho más el Goya que dieron injustamente a Andrés Pajares en ¡Ay, Carmela! (1990) , regrese 20 años después para ofrecer una interpretación tan floja. Lamentable el uso de la voz que hace Antonio, su falta de gesticulación o de matiz en los distintos estados que pasa su personaje… estoy seguro que si el protagonista hubiera sido Eduard Fernández, otro gallo cantaría. Eso sí, no daría unos planos tan estéticos ni tan bronceado.



El del malagueño no es el único regreso en la filmografía de Almodóvar. Más de 10 años llevaba sin trabajar con Marisa Paredesy la ha castigado con un pelo o peluca aún más lamentable que con el que castigó a Carmen Maura en VOLVER (2006). Lastima que una actriz tan grande como ella, haya tenido que defender un personaje que no le pega nada. Su pelo y un pasado brasileño terminan por hundir un personaje que recuerda a la Juana que interpretó Rossy de Palma en KIKA (1993). En cambio, Roberto Álamo que tenía el personaje a priori más patético, consigue levantar la película en todas las escenas que aparece. Ojalá el manchego vuelva a repetir con él en otra película porque es un actor que aún tiene mucho que ofrecer en cine.




Otros diez años ha tardado Pedro en volver a recurrir a Elena Anaya tras su minúsculo papel en Hable con ella (2002). A falta de que Penélope Cruz quisiera dar vida a la protagonista, Elena Anaya ha sido una sabia decisión. Ante un personaje que exigía muchísima generosidad física sin ningún reparo a la hora de los desnudos, ella es la única de los protagonistas que se salva de la quema.

Blanca Suárez y Jan Cornet se estrenan con Pedro de manera desigual. Mientras la interpretación de Blanca se queda en un peligroso punto medio, que según quien mire verá una interpretación decente o tal vez un trabajo que no está a la altura de sus mejores momentos en El Internado (TV).


Quién realmente ha conseguido redondear un trabajo inimaginable para alguien que estaba muy verde en sus inicios en Motivos Personales (TV), ese es Jan Cornet. Sin duda su interpretación de Vicente le servirá de trampolín para mejores trabajos y nominaciones aseguradas en los grandes premios del cine.



Del reparto me gustaría destacar a Susi Sánchez, la madre de Vicente. Consigue crear el personaje más creíble y humano de toda la historia. Junto a ella Barbara Lennie que consiguen crear en su tienda de ropa el ambiente necesario para que allí se desarrollen las mejores escenas de la película a mi entender. Jamás ha sido más acertada una intervención de Agustín Almodóvar como en La piel que habito (2011).



Una buena receta para la que se cuenta con grandes ingredientes y buenos condimentos y que al final nos dé de resultado un plato que no sabe a nada, aunque estéticamente es muy llamativo, hay que hacer responsable al cocinero. En este caso creo que bajo mi punto de vista no ha sabido gestionar correctamente un guión que podría haber dado mucho más, y tampoco ha conseguido traspasar la pantalla como consiguió no hace mucho en TODO SOBRE MI MADRE (1999) o en VOLVER (2006).

Ni aunque hubiera guardado un hermetismo como el de Terrence Malick y no hubiera destripado demasiado de la película, la experiencia de ver LA PIEL QUE HABITO (2011) hubiera sido mucho más interesante. Sin llegar a cotas tan bajas como en KIKA (1993)LA PIEL QUE HABITO (2011) es de las películas más flojas de su trayectoria, trayectoria que debería enderezar cuanto antes.



2 sept 2011




Por Alejandro Contreras.
 
Un fuerte ruido les despierta. Desconcertados, se levantan para averiguar qué está ocurriendo. Enseguida descubren que un vecino está aporreando una de sus paredes hasta conseguir romperla. No dan crédito cuando descubren que su vecino ha hecho un agujero en una pared que justo da a su propia vivienda. Esta obra ilegal que para ellos es todo un atentado y una violación a su intimidad, no puede quedar así y tendrán que ponerse manos a la obra.



Leonardo Kachanovsky (Rafael Spregelburd) vive junto a su mujer Ana (Eugenia Alonso) y su hija adolescente Lola (Ines Budassi) en la Casa Curutchet, una exclusiva vivienda diseñada por Le Corbusier en La Plata (Argentina). Una familia burguesa, de importante situación económica y social por los logros conseguidos por Leonardo como diseñador, y que presumen de vivir en una casa que es tan admirada que incluso aparece en Wikipedia.



Desde que su vecino comenzó las obras, ni Ana puede impartir con tranquilidad sus clases de yogas, ni Leonardo puede concentrarse en su trabajo como diseñador en una importante multinacional. Pero eso no es lo que más les preocupa. Viviendo en una casa que está repleta de ventanas como la Casa Curutchet, les aterra pensar que su vecino pueda observarles y vigilarles con la nueva ventana que está construyendo, y más teniendo a una joven adolescente en casa.



Al otro lado de la pared de la discordia se acaba de instalar Víctor Chubello (Daniel Aráoz). Victor es un vendedor de autos usados totalmente distinto a Leonardo. Leonardo viste de manera moderna, es de gustos refinados y tremendamente educado. Víctor en cambio es rústico en sus manera de vestir rústico, rudo en sus formas y algo vulgar en sus gustos. Víctor tan sólo quiere tener más luz en su vivienda, y no entiende como sus vecinos que tienen luz de sobra le pongan tantas trabas.

A través del agujero que comunica las dos viviendas, cada vecino comenzará a ser espectador de la vida del otro y a descubrir todo aquello que no se ve de puertas hacia fuera.





La Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina la coronó con 6 Premios Sur incluyendo mejor película, mejor director (Mariano Cohn y Gastón Duprat), mejor actor protagonista y mejor actor revelación para Daniel Aráoz, mejor guión y mejor música original. No consiguió el premio a la mejor fotografía, que fue para la película EL MURAL (2010), aunque tras su paso por el Festival de Sundance 2010 consiguió ser galardonada por su fotografía. Sin lugar a dudas se convirtió en la película argentina del 2010 y por eso fue la elegida para competir por Argentina en los Oscars americanos, los Goyas españoles y los premios Ariel mexicanos. Al final sólo materializó su nominación a mejor película Hispanoamericana/Iberoamericana en los Goyas y en los Ariel.

No es la primera película que dirige juntos Mariano Cohn y Gastón Duprat. De hecho sus cuatro trabajos previos los hicieron en tándem y su próxima película, QUERIDA VOY A COMPRAR CIGARILLOS Y VUELVO (2011) también. Indiscutiblemente EL HOMBRE DE AL LADO (2009) ha sido su mayor éxito hasta la fecha.



Al comenzar la película el espectador se posiciona con la familia Kachanovsky que se ve agredida por las pretensiones de su nuevo vecino. Con los sucesivos trazos de esa familia iremos observando como detrás de esa fachada hay bastantes puntos oscuros, y el espectador comenzará a preferir al bruto del vecino. La interpretación de Rafael Spregelburd como el moderno y gafapasta Leonardo termina siendo una caricatura bastante repelente, mientras que con muchas menos escenas el espectador se queda atrapado de la impactante interpretación que el debutante Daniel Aráoz.



Mucho me temo que aunque EL HOMBRE DE AL LADO (2009) sea el relevo a El secreto de sus ojos (2009) en los Premios Sur, la película codirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat está a años luz de la obra maestra que firmó Juan José Campanella. Si bien tiene un punto de partida muy interesante, el desarrollo es tan tedioso que termina por echar al espectador fuera de la película, deseando que pronto se pite el final del partido.



 
Para los que nos gusta el buen cine argentino, nos entristece que en EL HOMBRE DE AL LADO (2009) nos encontremos todos aquellos elementos con los que uno asocia al cine argentino más malo. No tengo yo muy claro si es una burla hacia los modernos y los gafapastas, o si por el contrario están encantadas de rodar escenas tan absurdas como aquella en la que están tumbados en el sofá escuchando y analizando una estúpida canción tecno. Desaprovechadas las posibilidades que ofrecía ese agujero que conectaba ambos mundos, perdiendo la oportunidad de hacer al espectador una reflexión sobre lo paranoicos que estamos con nuestra privacidad y la humanidad que estamos perdiendo por conseguirla. Lo mejor de la película es el gran descubrimiento de Daniel Aráoz, un actor que se come la pantalla en sus primeros planos. Y lo peor es todo lo demás.
 

31 ago 2011




Por Alejandro Contreras.

Merce (Adriana Ugarte) acompaña a su hermana Loreto (Guadalupe Lancho) a que una vidente (Pepa Aniorte) le eche las cartas. Loreto se alegra mucho con los pronósticos de que el bache profesional que está pasando pronto acabará con un nuevo trabajo en televisión. Aunque solo iba a acomapañar a su hermana sin creer mucho en el tema, la vidente termina mirando el porvenir de Merce y le pronostica que pronto encontrará amor en su vida. Justo lo contrario de lo que desea Merce.



Tras la visita a la vidente se dirigen a un conocido centro comercial donde se ven atrapadas en el ascensor. Allí son rescatadas por un equipo de bomberos que enseguida se fijan en Merce. Al descubrir que es masajista no pasa mucho tiempo hasta que los tres aparecen en su consulta en busca de un buen masaje y una cita con Merce. Merce no desaprovechará la ocasión y se irá citando con los tres bomberos: Salva (Rubén Sanz) el viernes, Toño (Alex Barahona) el sábado y Raúl (Hugo Silva) el domingo. Eso mismo lunes se da cuenta de que durante el fin de semana, aparte de dos polvos y una cena algo desastroza, se está pillando por uno de ellos.



Había expectación en el primer largometraje del valenciano Vicente Villanueva tras seis cortometrajes que no dejaron a nadie indiferentes: La rubia de Pinos Puente (2009)Heterosexuales y casados (2008)Mariquita con perro (2007)Eres (2007)El futuro está en el porno (2005) y Reina y mendiga (2004). Durante la pasada edición del Festival de Málaga de Cine Español (14FMCE) el actor Hugo Silva presentó LO CONTRARIO AL AMOR (2011) dentro de la sección 5 minutos de cine donde se pudo ver un anticipo de la película.



A priori echa un poco para atrás el volver a retomar el eterno “chico conoce a chica”, un poster elegido por su peor enemigo y la sombra de una televisión, en esta ocasión Antena 3, deseosa de reventar la taquilla con rostros muy conocidos de la televisión. Todos estos posibles prejuicios se anulaban con la trayectoria en el mundo del corto de Vicente Villanueva, y tal vez podría ofrecer una vuelta de tuerca a un tema tan manido. Por suerte no estamos frente a una película tan lamentable como MENTIRAS Y GORDAS (2009), pero es cierto que LO CONTRARIO AL AMOR (2011) no le hace justicia a sus trabajos anteriores.



A la trama principal que protagonizan Hugo Silva y Adriana Ugarte le acompañan un par de tramas secundarias a mi parecer mucho más novedosas e interesantes que la guerra de sexos de los dos protagonistas: el difícil ocaso de una estrella nacional que no está dispuesta a desaparecer del candelero aunque sea a costa de pisotear su dignidad, y la relación de dos bomberos aparentemente heterosexuales que comienzan a quedar a escondidas para poder disfrutar juntos de una serie de películas pornográficas gays que se han descargado. Aunque es cierto que la trama principal cuenta una realidad de nuestros días, ya la hemos visto tantas veces que uno prefiere conocer más de las otras dos. No se muy bien porqué, pero es cierto que justo al final la película apresura su final a costa de malograr las tres tramas con giros innecesarios, poco creíbles y con un tufillo de moralina que tira para atrás. 



Vicente Villanueva se ha rodeado de muchas estrellas de la televisión, pero escogidas con mucho ojo. Otro cantar es que haya sabido extraer de ellos más de lo que vemos. Adriana Ugarte, que gracias a este papel recupera un registro mucho más moderno que el de LA SEÑORA (TV), funciona muy bien como una chica de hoy en día, y Hugo Silva ya domina este registro de maravilla. Junto a ellos Alex Barahona, muy conocido por su participación en LOS SERRANO (TV) y sobre todo por su Berto de FÍSICA O QUÍMICA (TV), y Rubén Sanz, el amigo de Daniel Muriel en ESCENAS DE MATRIMONIO (TV) y actualmente uno de los protagonistas de la exitosa y lóngeva serie ARRAYÁN (TV) de Canal Sur. 



Quienes se acercan al cine a ver a los tres bomberos disfrutaran de ellos y de sus cuerpazos, lastima que el director no haya querido extraerles más emoción y matices a sus personajes. Sigo pensando que Alex Barahona puede dar mucho más de los papeles que le ofrecen y que pronto nos dejará con la boca abierta sin que sea necesario que se desnude.



La que si aprovecha su participación en esta película es Guadalupe Lancho que consigue mostrar con su trabajo que estamos ante una actriz de gran talento y raza, y que seguro que gracias a esta película su carrera dará un vuelco muy positivo. No me puedo olvidar de Kiti ManverLuis Callejo o Marta Hazas que están fantásticos, como siempre, en sus cortos papeles de reparto. 



Lo que más me ha molestado que la historia de los dos bomberos, que no es una historia de amor sino de deseos ocultos y pasiones incontroladas, podría haber sido una gran historia con mucho que contar y que se resuelve de una manera irritante y tramposa.



Decepcionante debut en el largometraje para alguien que prometía mucho. Ojalá en sus siguiente trabajo Vicente Villanueva puede ofrecer una historia mucho menos plana, más atrevida y con mucha más emoción para que se recupere el espíritu de sus primeros trabajos en el mundo del cortometraje. Consigue que TRES METROS SOBRE EL CIELO (2010) se vea como un peliculón, no os digo más.



 

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